
El gluten es una proteína contenida naturalmente en el trigo la cebada y el centeno, a la que le agregamos la avena por efecto de la contaminación cruzada. Resulta un elemento muy útil a la hora de elaborar panificados, puesto que aporta aglultinamiento y elasticidad a las masas. A nivel casero, es prácticamente inconcebible panificar sin la presencia de esta proteína en las harinas.
Sin embargo, ese poder de unión de los ingredientes lo tiene gracias a que convierte a la masa en algo muy pegajoso una vez que el agua entra en contacto con la harina de trigo. ¿Qué tiene esto de nocivo? Que actúa del mismo modo dentro de tus intestinos, adhiriéndose a su vellocidad y generándote un sinfín de problemas y molestias.

Una vez el gluten llega a tus intestinos y se pega a ellos, te pueden ocurrir varias cosas. Si no eres celíaco, simplemente experimentarás gases, hinchazón y estreñimiento. Si estás un paso más allá, siendo intolerante al gluten, tus molestias se acentuarán y sentirás dolores localizados entre el ombligo y la pelvis. Continuar consumiendo gluten de forma asidua transformará estos malestares en crónicos. Si eres celíaco, tu médico podrá informarte mejor, pero habrá que sumarle a los malestares anteriores muchas más intensidad y hasta podrás desarrollar problemas en la piel, tales como manchas.
Además de evitar los cereales que hemos mencionado: el trigo, la cebada, el centeno y la avena, lo cual puedes hacer consumiendo productos que digan sin TACC, tienes que tener la precaución de leer las etiquetas de los dulces, chocolates, helados, mayonesas, embutidos, salsas de soja y otros condimentos, ya que estos alimentos son tus enemigos silenciosos.
Por otro lado, no es necesario que dejes de comer lo que te gusta, sino que puedes hacer tus preparaciones libres de gluten. ¿Te gusta la lasaña? Prepárala con masa de panqueques elaborada con harina de arroz. ¿Quieres comer panqueques con dulce de leche? Sustituye la harina de trigo por harina de arroz o fécula de maíz. Si te gustan las tortas, las tartas y los bizcochuelos, no tienes más que prepararlos con harina de arroz, con lo cual ganarás en salud y liviandad. Por otro lado, si mueres por las milanesas, no dejes de comerlas cubriéndolas con harina de maíz en lugar del pan rallado clásico para las mismas.
En cuanto a los productos comprados, siempre fíjate en la etiqueta que no digan que contienen trigo, ni ninguno de los otros tres cereales que se mencionaron, en ninguna de sus formas. También debes prestar atención a las advertencias acerca de la contaminación cruzada, ya que si en la planta que elaboran determinado chocolate se manipula trigo, entonces estás en riesgo.
En casa, procura no cortar tus alimentos sin gluten con el mismo cuchillo que has cortado los que sí lo contienen, ya que estarías pasándoselo.
"Lo importante debe ser expuesto al público en general con cada detalle" Bulovo